Esta receta traída desde el sur de América tiene un toque diferente para tu paladar
Avellanas - 35 gr
champiñones - 5 pza
harina - 15 gr
Aceite de oliva (El necesario)
Huevo - 1 pza (Para rebozar, El necesario)
Quinoa - 100 gr
Pistaches - 15 gr
Granada rúcula - 1 pza
Bebidas de soya - 100 ml
Vinagre de Módena - 1 cucharada
Empanizadores granulado fino-Naturales (Para rebozar, El necesario)
Pasar la quinoa por un colador para limpiarla; escurrir y cocer con la leche de coco, hervir 18 minutos.
Picar muy fino los frutos secos (avellanas, almendras y pistaches), a los 15 minutos del hervor, añadir, sazonar y mezclar; cocinar a fuego lento durante 3 minutos más.
Picar los champiñones, saltear a fuego fuerte en una sartén con aceite y agregar la quinoa cocida para reservar.
Poner a tostar la harina en un cazo con un chorrito de aceite, añadir la leche de soya poco a poco y remover hasta conseguir una Bechamel espesa.
Añadir la quinoa cocida, remover y dejar enfriar en un bowl, hacer las croquetas con la Bechamel, pasarlas por el huevo batido, pan rallado y sésamo, ponerlas a freír en un sartén con abundante aceite.
Partir la granada por la mitad, retirar los granos e introducirlos en un bowl, limpiar la rúcula, agregarla y sazonar (sal, tres chorros de aceite y uno de vinagre de Módena); servir las croquetas acompañadas con una ensalada.