Un platillo de origen africano, pero también con mucha presencia en el continente asiático. Delicioso y rápido de cocinar.
Cortar la zanahoria y el pepino en rodajas finas pero consistentes
Untar una capa de queso de girasol sobre una rodaja de zanahoria
Agregar una rodaja de pepino y media aceituna, poner las semillas de alfalfa por encima.